lunes, enero 29, 2007

El equipo de la década

David Alejandro Chacón / noticias@laverdad.com

Maracay. Nunca en la historia del béisbol venezolano un equipo había remontado una diferencia de ocho carreras en el noveno episodio de una final, pero las cosas cambian y eso lo demostraron los Tigres de Aragua el pasado domingo, al titularse campeones de Venezuela de una forma casi imposible ante los Navegantes del Magallanes.

"Nunca había visto algo así. Dijo Welby 'Budy' Bailey a La Verdad. "Eso demuestra la calidad de nuestros peloteros y la entrega en el campo".

Algo propio de un guión de película se vivió el domingo en el estadio José Pérez Colmenares de Maracay. La alegría era notoria en las 10 mil personas que se quedaron en sus asientos para apoyar al equipo, ya que las otras ocho mil decidieron marcharse a sus hogares y no presenciar la remontada más impresionante en una final del béisbol venezolano.

"Ya estábamos montados en el bus para Valencia (risas)", dijo a este rotativo Álex Delgado. "Demostramos porqué fuimos el equipo más consistente durante todo el campeonato. Cada uno aportó su granito de arena, ahora hay que pensar en Puerto Rico".

Mucha garra

Honor a quien lo merece. Los Tigres de Aragua mostraron una vez más porqué fueron bautizados el equipo más ganador de la última década en la pelota nacional. Sellaron el mejor récord de la ronda eliminatoria, para clasificarse en el primer lugar de la División Occidental, en el round robin aunque no se mostraron con el mismo nivel de la primera fase, respondieron con garra en los momentos necesarios, sino, hay que preguntarle a las Águilas del Zulia.

En la final comenzaron con todo. Pasaron la escoba a los Navegantes del Magallanes, en el José Bernardo Pérez de Valencia y luego llegaron a Maracay para colocarse 3-0 a favor en la serie que se jugó al mejor de siete encuentros.

De esta manera sentenciaron a los turcos y los obligaron a realizar lo que ningún equipo a conseguido, ganar un campeonato luego de estar perdiendo 3-0.

"Nos mataron en Valencia", dijo Endy Chávez. "Vinimos con mucho ánimo a Maracay pero obviamente ellos se crecen en su terreno y hoy (domingo) fue una muestra de ello. Se merecen el título fueron un gran rival".

De película

En el quinto juego la tensión era notoria en la cueva de los felinos. Ningún pelotero accedió a hablar con los periodistas, alegando total concentración en el partido.

Los turcos picaron adelante con tres carreras ante un irreconocible Corey Bailey. La respuesta de los felinos llegó de inmediato y se acercaron en el marcador.

Los navieros mostraron más ofensiva en los próximos episodios y todo indicaba que la final se mudaba a Valencia, pero no señores, el juvenil cuerpo de relevistas de Magallanes no aguantó la presión y forzó tres carreras a base de boletos y otras más con el "batazo del millón de dólares" del jardinero marabino Álex Romero, quien al final cargó con el premio al Jugador Más Valioso.

Por la mente de todos los periodistas y fanáticos de la nave turca pasó un nombre en ese momento histórico. Francisco "Kid" Rodríguez, quien probablemente hubiese lanzado aquel noveno episodio, pero no fue así.

A Puerto Rico

Los Tigres de Aragua son ahora los nuevos representantes de Venezuela en la Serie del Caribe que arranca el próximo viernes en Puerto Rico.

Un equipo bastante balanceado viajará con la misión de revalidar el título que ganaron los Leones del Caracas en 2006. Ofensiva, picheo y un mánager con mucho temple y conocimiento del juego, son la principales referencias de los campeones de la pelota nacional.

Hasta ahora el grandeliga Luis Rodríguez es el único que oficialmente anunció que no asistirá al evento caribeño.

Muchos fueron los factores que incidieron para que este equipo alcanzara su sexto título, su perfecto equilibrio de picheo y ofensiva sumado a las acertadas decisiones a la hora de reforzarse los llevó una vez más a la gloria.

Figuras como Miguel Cabrera, Álex Delgado, los refuerzos Grégor Blanco y Ramón Hernández, Horacio Estrada, Ronnie Cedeño, Álex Romero, entre otros sudaron la camiseta al máximo y obtuvieron su premio el pasado domingo y de qué manera..., viniendo de atrás y dejando en el terreno a uno de sus rivales más acérrimos. ¡Que vivan los nuevos campeones!.

"Fuimos una familia a lo largo de la temporada" Afirmó Ronnie Cedeño. "Dimos los batazos clave y eso nos llevó al título. Claro que voy a la Serie del Caribe y allá vamos a quedar campeones".

Fiesta en Maracay

Tras finalizar el quinto partido, la fiesta que se prendió en Maracay duró hasta la mañana del lunes. Todos los maracayeros se volcaron a las principales calles y avenidas de la ciudad para celebrar al máximo el triunfo de su equipo.

En la plaza Bolívar frente al antiguo hotel Jardín, se realizó la mayor concentración en espera de sus ídolos que fueron recibidos como verdaderas estrellas de rock.

"No me esperaba tanta gente", señaló Martín Prado. "Es algo increíble este público, se merece esto y mucho más. Gracias les doy por apoyarnos durante toda la temporada".

Una verdadera feria se vivió en la "Ciudad jardín". Todo era algarabía y festejo en el autobús de los flamantes campeones.

"Hay que celebrar al máximo, esto no se ve todos los días", dijo Asdrúbal Estrada coach de bateo de los Tigres. Maracay se merecía este título".


Tigres de Aragua se titulan campeones del béisbol profesional de Venezuela


Aragua se tituló Campeón de la 2006-2007


Nelson Nieto

Definitivamente esta final quedará para el recuerdo de la linda historia del béisbol venezolano, el equipo de Tigres de Aragua que en ningún momento del partido estuvo arriba en el marcador logró anotar una racha de ocho carreras en el noveno inning para dejar en el terreno a los Navegantes del Magallanes 11 carreras por 10 y sumar su sexto laurel en la liga.

Alex Romero, sin duda se convirtió en el jugador más valioso de la final al conectar el batazo que dejó en el terreno a los Navegantes del Magallanes y que los Tigres ganaran la serie final 4-1 para convertirse en el representante de Venezuela en la Serie del Caribe que este año se jugará en Puerto Rico.

Magallanes dominó ampliamente el encuentro hasta el punto que cuando llegó el noveno muchos fanáticos del equipo aragüeño habían abandonado el estadio, por momentos los turcos parecían llevar la serie de vuelta a su casa.

El juego comenzó con buen ritmo, los navíos anotaron trío de carreras en el primer episodio y los felinos respondieron al cierre del mismo. Luis Rodríguez, voló la cerca con Gregor Blanco en la inicial por imparable al jardín central para dar dos para los felinos.

Endy Chávez, abrió el quinto tramo tomando la inicial por un pasaporte. Richard Paz, recibió un pelotazo y Richard Hidalgo colocó la bola en terreno de la derecha congestionando las almohadillas. Oscar Salazar , conectó elevado de sacrificio al jardín derecho que permitió la anotación de Chávez en jugada de pisa y corre. Luis Raven, recibió boleto intencional para que Henry Blanco con las bases llenas conectara sencillo al jardín izquierdo para fletar dos nuevas rayitas para los bucaneros.

Miguel Cabrera y Ramón Hernández, despacharon sencillos consecutivos en la parte baja del quinto. Randal Simon , llegó a la inicial por jugada de selección mientras que Cabrera avanzó hasta la antesala para ser remolcado por un sencillo al jardín izquierdo, hasta entonces el marcador reflejaba un parcial de 6-3 a favor de los visitantes.

Noveno del cielo al fondo del mar

Al llegar el noveno capítulo los bucaneros pensaron que tenían el partido en el congelador tras pisar en cuatro ocasiones el plato, Frank Díaz, conectó sencillo por el jardín central. Endy Chávez, tomó la primera por un pecado del receptor, error que permitió el avance a tercera de Díaz. Chávez, se estafó la segunda para dejar corredores en posición anotadora. Luis Rivas, recibió boleto intencional para congestionar las almohadillas.

Con dos out en la pizarra Oscar Salazar, disparó un doblete a terrenos de la izquierda que barrió las almohadillas, pero un error del campocorto Ronny Cedeño le permitió tomar el home a Salazar y colocar las acciones 10 por 3.

Al llegar con una ventaja de siete carreras en el noveno episodio, la gente empezó a abandonar el estadio sin imaginar lo que se iban a perder. Ronny Cedeño, abrió con hit a la derecha, Alex Romero recibió pasaporte, Luis Maza conectó un doble a terrenos del centro que permitió la anotación de Cedeño. Alex Núñez, sacó un hit dentro del campo que empujó a Romero, blanco recibió boleto. El primer out de la entrada lo entregó Luis Rodríguez con un elevado.

Paul Estrada, vino a hacerse cargo de la situación, pero con las bases llenas otorgó boletos consecutivos a Miguel Cabrera y Ramón Hernández, el mánager Pedrique lo sustituyó por el caroreño José Rodríguez, quien llegó con algo de presión y otorgó pasaporte a Randall Simon, para permitir la tercera anotación gracias a boleto y poner la pizarra con un parcial de 10-8.

El larense tomó un respiro cuando sacó el segundo out del episodio al ponchar a Ronny Cedeño, ya con dos out la sonrisa se volvió a ver en el rostro de los magallaneros. Pero llegó el turno de Alex Romero, que con las bases llenas conectó un doble al jardín central para barrer las almohadillas y dejar en el terreno a Magallanes, prendiendo la fiesta en Maracay.

La remontada quedará para el recuerdo y los Tigres de Aragua le regalaron a su afición la oportunidad de titularse en casa para el deleite de propios y extraños. El próximo compromiso de los Tigres de Venezuela será ante las Águilas Cibaeñas de República dominicana el viernes 2 de febrero, inaugurando la Serie del Caribe.



Maracay amaneció este lunes llena de alegría

ABN 29/01/2007


Maracay, 29 Ene. ABN.- La capital del estado Aragua, Maracay, amaneció este lunes con una buena nueva: una corona del beisbol profesional en las manos de jugadores, directivos y fanáticos.

«Siempre fue nuestra. No es de ahora. Esa copa siempre fue nuestra», gritaba Félix Gómez, un seguidor de Tigres de Aragua, una vez que llegó al home José Martínez, quien corría en la primera base, cuando Alex Romero sonó el doble impulsor que dejó en el campo a Navegantes del Magallanes.

La fanaticada salió a celebrar hasta la madrugada de este lunes y Maracay amaneció repleta de banderines, vasos y botellas de todo tipo.

Avenidas y calles de la denominada Ciudad Jardín se llenaron de caravanas, que gritaban todo tipo de consignas. Los jugadores, técnicos y directivos de los Tigres fueron recibidos en la misma noche dominical por el gobernador del estado, Didalco Bolívar.

Los tigres lograron su sexta corona en la historia de la pelota profesional. Se coronaron ante Tiburones de La Guaira, en la 71-72; ante Navegantes del Magallanes, en la 74-75 y 2006-07; ante Cardenales de Lara, en la 75-76; ante Caribes de Oriente, en la 2003-04, y ante Leones del Caracas, en la 2004-05.

El mánager Buddy Bailey logró su tercera copa en cuatro finales y los Tigres participaron en su quinta final consecutiva, récord en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

«Nadie puede decir lo contrario. Somos el equipo de la última década», dijo el gerente deportivo Enrique Brito.

En el club house de los ahora campeones, se escucharon voces, gritos, más bien: «¡Aquí estamos! ¡Somos un equipo batallador!», dijo el relevista Francisco Buttó.

«Le demostramos a todos que sí somos los campeones», afirmó el lanzador Víctor Moreno.

«Este equipo nunca se rindió. Estábamos unidos y por eso, ganamos», añadió el refuerzo de Pastora de los Llanos, Ramón Hernández.

«Jamás tuvimos miedo, ni nervios; siempre mantuvimos la fe», comentó el jardinero Luis Maza.

«Es una satisfacción y emoción por la calidad de nuestra liga. Este equipo es el más ganador de la última década», comentó el presidente del club, Rafael Rodríguez.

«Gracias a Dios estamos aquí. Nunca nos sentimos opacados. Cuando salió el batazo de Romero, yo sabía que habíamos ganado; somos los campeones», recalcó el astro Miguel Cabrera.

«Estoy feliz y contento. Somos capaces de cualquier cosa», expresó el jardinero Alex Romero, declarado el Jugador Más Valioso de la serie.

«Yo le dije a mis compañeros que no quería lanzar el lunes en Valencia, que mi victoria tenía que ser en Puerto Rico», manifestó el lanzador Horacio Estrada.

Aragua produjo un racimo de ocho anotaciones en el noveno episodio al aprovechar el descontrol de los lanzadores rivales y se coronaron en el torneo, que rindió homenaje a Luis Verde.

Los Tigres, que ganaron su sexto título desde que se fundó la liga en 1946, también se adjudicaron el derecho de representar a Venezuela en la Serie del Caribe que se disputará en la ciudad puertorriqueña de Carolina, a partir del 2 de febrero.

Los felinos, campeones en las temporadas 2003-2004 y 2004-2005, disputaban su quinta final consecutiva en calidad de favoritos.

En la Serie del Caribe participan las novenas campeonas de Puerto Rico, República Dominicana, México y Venezuela.

Tigres de Aragua se une a Naranjeros de Hermosillo, Águilas del Cibao y Gigantes de Carolina, que se titularon en México, República Dominicana y Puerto Rico, respectivamente.

«Aún no pensamos en los refuerzos. Ya tendremos tiempo de eso», comentó el gerente deportivo de la divisa, Enrique Brito.

Se supo que no irán a Puerto Rico Renyel Pinto, Corey Bailey, Alex Romero ni Luis Rodríguez, por compromisos adquiridos con anterioridad.

Dentro de los refuerzos se contarían Henry Blanco, Geremi González, Oscar Salazar y Richard Hidalgo, aunque esta versión no fue ratificada por los directivos aragüeños.

El equipo saldrá este jueves a Puerto Rico, luego de hacer ajustes en su nómina.

www.abn.info.ve



jueves, enero 25, 2007

The Game - Let's Ride

The Game en su elemento, con su gente, en las calles.

The Doctor's Advocate, sencillamente.

NaS - Hip Hop Is Dead

El sencillo del mejor disco del 2006. NaS ha resucitado el Hip-Hop!

Champagne's Birthday Party [2Pac Live]

Sin comentarios... Tupac en un momento íntimo. Whoa!

2Pac - Dear Mama

Tal vez la canción más escuchada de Tupac, sin duda es la más emotiva y que le haya generado más fans que ninguna otra.

Makaveli Lives On...

Del amor platónico al duelo virtual

Psicopatología de los ciberidilios

Cerca de 30 millones de usuarios acceden cada día a la red. En todo momento existen miles de personas conversando a través de los “canales de chat”. Con el tiempo, los participantes de esta enorme ágora virtual que comparten ciertas aficiones, se reconocen unos a otros y empiezan a surgir amistades, compromisos y, no pocas veces, auténtico amor y pasión.

Hace escasamente un año, recibí una petición de consulta de una paciente de 45 años, que había sido dada de alta hacía meses, tras más de cinco años en psicoterapia individual por un cuadro obsesivo. Solicitaba consulta por encontrarse profundamente deprimida.

La paciente acudió a la cita programada con aspecto desaseado y abatido, estado de ánimo deprimido, y afecto predominante de tristeza. Manifestaba sentirse fatal, con pensamientos autolíticos y un gran componente ansioso que no la permitía dormir, comer, ni hacer sus tareas habituales en la casa y en su vida de relación. ¿El motivo? “Sibelius se ha caído de la Red”.

Para los no iniciados, será preciso aclarar que Sibelius es lo que llaman un nick, una especie de seudónimo o contraseña de alguien que accede a un canal de chat.

La paciente había comprado un ordenador como elemento de ocio y había entrado en un canal de chat donde había conocido a un hombre cuyo nick era “Sibelius”, y con el que compartió su afición musical y, al cabo de seis meses, un profundo enamoramiento. La pérdida de su interlocutor la había sumido en un cuadro psicopatológico que en nada difería a lo que hasta ahora llamamos “duelo patológico”. Sólo que en esta ocasión no se había sufrido ni una pérdida real “sensu estricto”, ni una pérdida simbólica. Era una reacción emocional frente a una pérdida “virtual”. ¿Cómo puede ocurrir algo así? Después de todo, sólo estamos hablando de mensajes mecanografiados a través de un teclado de ordenador.

Pocos meses después, recibí una petición de consulta de los padres de un muchacho hasta la fecha tímido e introvertido, buen estudiante y muy casero. Hacía unos días que se había fugado de casa para irse a vivir a una ciudad del otro lado del país con una mujer, diez años mayor que él, que había conocido chateando en Internet.

Un compañero, hace unas semanas, me hacía cómplice de su intención de divorcio para poder vivir con una mujer que había conocido en Internet, y de la que se mostraba perdidamente enamorado.

Una joven paciente bulímica me remitió un “emilio” informándome de que se iba a recorrer el Camino de Santiago con un muchacho del que se había enamorado a través de Internet; llevaba meses sin salir prácticamente de casa y sin ningún tipo de relación social.

¿Estamos frente a una nueva forma de patología?¿Se trata de un simple cambio formal en las formas del amor y la atracción?¿O es un cambio de estructura debido a que la estructura misma de la comunicación humana se está viendo modificada a través de los nuevos avances tecnológicos? ¿Nos estamos enredando “en” o “con” la Red?

DE LA CARTA PERFUMADA AL "EMILIO"

No hace mucho tiempo podía escucharse entre el fragor de una pelea sentimental, la frase: “Devuélveme las cartas”. Hoy las cartas de amor son un exotismo a extinguir, si no extinguido del todo. Como todo el género epistolar.

El contenido simbólico de una carta es evidente. Se trata en su sentido etimológico de un símbole, es decir, “lo que se une”. Las cartas manuscritas eran algo “de él/ella”, poseían su trazo, su gesto caligráfico, su olor, a veces su color. Proporcionaban comunicación analógica y digital. Se podían guardar y releer, saborear, algo que no se puede hacer con las llamadas telefónicas, por ejemplo. Tenían la característica de la demora y, por tanto, de la ansiedad de la espera y del placer de la recepción.

Durante las últimas grandes guerras hubo muchos soldados que se carteaban con mujeres dispuestas a escribir cartas a un aguerrido desconocido. La llamada “Operación Dear Abby”, puesta en marcha en el transcurso de las guerras de Corea y Vietnam, consistía en una organización a través de la cual las mujeres jóvenes podían escribir cartas a los soldados que estaban en el frente. La United Services Organization acumulaba barriles de cartas que clasificaban por el Estado de origen, de manera que los soldados pudieran elegir las de su propio Estado. A veces esa correspondencia derivaba en un amor y muchas veces en un matrimonio. Acabara en lo que acabara, las personas que se enamoraban eran siempre dos desconocidos, dos extraños seducidos a través de la palabra escrita.

Los llamados coloquialmente “emilios” (de E-mail) o correos electrónicos podrían ser la nueva versión de los amores epistolares; de hecho en muchas ocasiones lo son, pero presentan algunas diferencias significativas con respecto a aquéllos que pueden determinar un impacto emocional cuantitativa y/o cualitativamente distinto:

1.- Son inmediatos: no hay espera ni horarios de recogida y entrega.

2.- Son exclusivamente digitales, no se puede elegir el tipo de papel. No hay papel, no existe trazo ni gesto.

3.- Son anónimos en el sentido de que no existe una dirección de remite, no van a ningún sitio en concreto; ni siquiera se recibe en muchas ocasiones un nombre real. Nada nos dicen de los datos sociales y personales que ofrece una carta normal.

Estas características también pueden otorgarse a las llamadas telefónicas versus cartas manuscritas. Pero el correo electrónico presenta algunas diferencias con respecto a éstas: es más controlable y ofrece una mayor privacidad.

Una llamada telefónica puede suponer una intrusión en la intimidad en un momento dado, una inoportunidad, un agobio, un mal momento, etc. Estos aspectos negativos no se dan en los “emilios”, donde cada comunicante comprueba el correo y responde cuando le resulta más cómodo u oportuno. Veinte mensajes de correo electrónico en un día no suponen una pesadez o una rareza, no interrumpen una ducha o una película, una reunión o una riña conyugal o futbolera; veinte llamadas de teléfono son algo preocupante cuanto menos.

Para los comunicantes comprometidos o casados, el “emilio” ofrece una mayor privacidad y seguridad que la llamada telefónica (y más últimamente, pues las compañías telefónicas se empeñan en remitir una información tan sumamente detallada que se convierte en “mercancía de registro” en muchas relaciones). Este hecho de que el correo electrónico no sea entrometido añade un atractivo enorme a la propia relación. En estos aspectos, es realmente difícil para las parejas en tres dimensiones competir con los amigos electrónicos que nunca molestan. Se desarrolla un rápido sentimiento de intimidad que lleva a otro, igualmente veloz, de necesidad mutua; de ahí al enamoramiento hay ya sólo un par de bits.

DE EXTRAÑOS A AMANTES

Esther Gwinnell, psiquiatra de Portland, identifica en su libro “El amor en Internet”, los pasos que sigue habitualmente un ciberidilio:

1.- Empieza la comunicación casual.
2.- Una persona del chat manifiesta interés por lo que dice otra.
3.- Ambas intercambian mensajes públicos dentro del grupo de conversación.
4.- Esto conduce a los canales privados (sólo dos).
5.- Los mensajes se vuelven más personales, largos y comprometidos.
6.- Uno de los comunicantes empieza a utilizar expresiones cariñosas. El otro sigue la pauta.
7.- Los mensajes se hacen más frecuentes. Es emocionante e interesante comprobar el buzón de correo electrónico. Cuanto más mensajes envías y recibes, más deseas recibir otros mensajes, y más placer sientes cuando los ves aparecer en la pantalla de tu ordenador. Tus fantasías se intensifican y se hacen más significativas para tu vida emocional. Algunas personas pueden pasar entre seis y diez horas intercambiando mensajes con su amante virtual.
8.- Intercambian fotografías.
9.- Deciden conocerse personalmente.

En este punto la relación puede continuar o perderse definitivamente.

¿QUÉ TIPO DE AMOR ES EL AMOR "AL PRIMER BIT"?

En su libro "The Psychology of Love", Stemberg habla sobre los componentes del amor de una manera muy útil para comprender las aventuras sentimentales a través de la Red. Sostiene Stemberg que el amor puede ser concebido como el resultado de tres componentes: Intimidad, Pasión y Compromiso.

a) INTIMIDAD. No nos referimos a la intimidad sexual, sino a la intimidad emocional: la capacidad de revelar tu Yo más profundo a otra persona. Esta unión emocional y el compartir incluso los sentimientos negativos es una de las características que diferencian a las relaciones por ordenador a las demás.

El anonimato de las primeras interacciones y la capacidad para revelar partes de tu ser que normalmente permanecen ocultas, parecen propiciar la intimidad. La realidad física de los encuentros cara a cara restringe la intimidad e incluso hace que su desarrollo sea más lento.

La frecuencia y rapidez del contacto por E-mail también aumenta la intimidad: es muy fácil enviar un correo electrónico sobre una repentina sensibilidad, relatando cómo el Arco Iris acaba de asomarse a tu ventana o demandar un comentario a algo intrascendente al amado/a. Ocurrencias que nunca justificarían una impertinente llamada telefónica y mucho menos una carta convencional.

Pero la Intimidad en sí misma no es suficiente para crear amor.

b) PASIÓN. Como alguien afirmó, nuestro principal órgano sexual es el cerebro. Con la charla erótica y el cibersexo, así como con el hecho de compartir fantasías románticas y sexuales a través de la Red, la atracción puede ser tan poderosa como en la vida en 3-D. Pero sin el encuentro físico, sin experimentar esa química que aporta el erotismo a una relación, toda la pasión y la sexualidad existe sólo en forma de trasferencia o de proyección de los sueños y las fantasías eróticas hacia la otra persona.

En los encuentros a través del ciberespacio no existen contratiempos: nunca se tiene mal aspecto, no existe la ansiedad de disfunción eréctil alguna, no se te corre el rímel ni tropiezas con la alfombra, ni pierdes la compostura... A través de la Red, los amantes son y están tan hermosos y atractivos como la persona imagine.

Con la experiencia de la pasión física, la mayoría de la gente en la vida corriente toma conciencia de que se está enamorando. En la vida normal, cuando ves la cara de tu amante el corazón da un vuelco, su voz al teléfono es fascinante y te acelera el ritmo cardíaco, es sexualmente excitante. Los amantes en un ciberidilio tienen también algunas de estas sensaciones -conviene no minusvalorar la intensidad de estas pasiones-. Cuando reciben un aviso de correo, el corazón también se sobresalta y se entusiasman.

No les es posible tocarse (de momento) excepto en su fantasía, aunque también se apoyan en sensaciones hasta cierto punto físicas que les alertan de que se están enamorando. Imaginar que pueden tocarse, besarse, abrazarse, explorarse, les proporciona un alto nivel de excitación sexual, y aunque no exista el contacto físico, la atracción erótica puede sentirse enormemente real.

Pero, en un ciberidilio, se siente atracción hacia la persona imaginada, no hacia la real que está al otro lado de la pantalla. Esta es la diferencia más significativa entre un ciberidilio y una relación en 3-D: el hecho de que la atracción física se basa sólo en fantasías, hecho que determina la enorme intensidad del deseo que desatan.

Aunque haya existido intercambios de fotografías, la verdadera compatibilidad sexual de dos personas que han sido virtualmente amantes durante meses es imposible de predecir. Pero la imaginación es inagotable y al no existir una relación física, se pueden dirigir las pasiones más fuertes hacia los sueños más frágiles.

c) COMPROMISO. Si a las personas les resulta difícil establecer compromisos en las relaciones de la vida corriente, en las relaciones a través de la Red tienen que salvar obstáculos aún mayores. En una relación por ordenador esta fase es delicada. Muchas personas mantienen múltiples relaciones simultáneas a través de Internet y, normalmente, no creen que la multiplicidad sea incorrecta o desconsiderada.

Se han dado sin embargo casos de divorcio en los que se ha aportado como prueba de adulterio los "emilios".

El factor de proyecto de futuro que tiene todo compromiso hace que en los ciberidilios, aunque pueda darse, sea menos frecuente alcanzar un grado de compromiso significativo. La mayoría de los ciberidilios duran tres meses; o bien la pareja se encuentra y establece un contacto más personal, o la relación simplemente se desvanece.

Según lo dicho, el amor que las parejas sienten en un ciberidilio es verdadero amor y contiene los tres componentes enunciados por Stemberg. Es en el equilibrio de los tres componentes en lo que estas relaciones presentan desviaciones con respecto a las normales de la vida en 3-D, lo que puede explicar por qué algunas son tan breves. Aunque existe intimidad, el erotismo suele estar frecuentemente limitado a la fantasía y el compromiso se encuentra en un tercer lugar, bastante desaventajado del resto.

En la vida en 3-D, las proporciones de estos tres componentes se decantan hacia la atracción física en primer lugar, al menos al principio de la relación. El compromiso en las 3-D es también mayor que en los ciberidilios, probablemente debido a que el hecho de estar juntos físicamente implica un nivel de respeto mutuo que no requieren los ciberamantes.

Pero en las relaciones en 3-D, la comunicación emocional y la intención de enfrentarse a sentimientos negativos son más difíciles de conseguir que en las relaciones a través de la Red. Las posibilidades de ser rechazado/a por tu pareja en el mundo real dificultan muchas veces la comunicación; uno de los comentarios más habituales que escucho en mi práctica psicoterapéutica es la dificultad de sentirse lo bastante seguro para hablar con la pareja sobre los temas más profundos y personales. Aquí el temor es al rechazo de alguien tan cercano y presente que puede vivirse como devastador.

La seguridad es, por lo general, uno de los aspectos que antes aparecen y más satisfactorios son en los ciberidilios. Ello propicia el desarrollo de un alto grado de intimidad. El anhelo de tener una unión emocional es una de las cosas que más empujan a las personas a iniciar romances informáticos. Aunque el amor por internet esté desequilibrado en lo que se refiere a los componentes descritos, sigue siendo un sentimiento muy fuerte. A pesar de que demos mucha importancia a la atracción erótica como factor para establecer una relación amorosa, las relaciones con un alto grado de intimidad pueden ser tanto o más satisfactorias y duraderas que aquéllas.

AMOR REAL, AMOR VIRTUAL

Las proporciones de Pasión, Intimidad y Compromiso son diferentes en el amor real y en el amor virtual.

En el amor real, los primeros componentes de atracción suelen ser físicos, eróticos, pasionales, mientras que la formación de una intimidad es más tardía. En el amor virtual es al revés.

En la vida real nos capta la mirada, un gesto, una sonrisa, una vestimenta, un aroma o una parte de la anatomía; en el amor virtual son palabras lo que nos atrapan. Podríamos decir que la base de la atracción en el amor real es más física, mientras que en el virtual lo es exclusivamente intelectual.

En las experiencias de cibersexo, mientras ambos amantes intercambian fantasías sexualmente explícitas, no reaccionan ante el aspecto físico del otro, sino ante sus mensajes escritos. La intensidad de la experiencia se basa en una actividad intelectual, por lo tanto, mucho más potente en el ámbito erótico que el contacto físico: nuestro principal órgano sexual es el cerebro.

Mientras pergeñaba este pequeño artículo leí, al hilo de lo dicho, el siguiente texto de un excelente libro de Molero Editores: “Mujeres”, escrito por Jean Poule Demonde, que creo argumenta magníficamente la afirmación antes dicha:

“Contrariamente a todos los demás animales y primates, la sexualidad del ser humano, en vez de estar regulada por periodos biológicos de 'celo' estacional, se hizo continua, aún cuando los momentos de procreación permanecían sometidos a ciclos femeninos. Más aún, el placer procurado por los acoplamientos sexuales ilimitados en el ser humano parece ser (al menos por lo que se deduce del comportamiento de los interesados) mucho más intenso que en el resto de los animales. La sexualidad humana no es un vestigio mal controlado de animalidad sino, por el contrario, una causa y un efecto del prodigioso desarrollo del cerebro; tanto es así, que el placer sexual es primero que nada una cuestión de afectos, de fantasías y de imaginación. Todas ellas funciones exclusivamente humanas."

Cuando la paciente que les citaba al inicio escribía un "emilio" a Sibelius, únicamente se relacionaba con palabras escritas, sola ante su ordenador y su fantasía. La percepción de la persona a quien más tarde enviaría su mensaje no era inmediata, sino que irrumpía al ritmo que llevaba SU imaginación, conformándola, moldeándola, percibiéndola, saboreándola al paso de SU deseo.

Sola con sus pensamientos y su ordenador, abría el camino para que surgieran reflexiones e ideas que difícilmente expresaría cara a cara a otro ser humano. Como afirmaba Lacan, expresándose desde su Yo Ideal hacia su Ideal del YO.

Este proceso de proyección imaginaria estimulaba la aparición de un nivel de intimidad desconocido para ella, para cualquier ser humano fuera de una experiencia psicoanalítica profunda. Cuando la paciente escribía a Sibelius imaginaba SUS respuestas, que eran la Suyas, porque no había nadie más, ninguna otra contaminación sensorial, ni visual, ni táctil, ni olorosa, ni gustativa. Al imaginarlas inventaba todos los detalles que esperaba leer en la próxima respuesta: comprensión, empatía, interés y atracción.

La misma conversación con su marido, en el mundo 3-D, hubiera sido peligrosa y tensa: ¿La comprendería?, se preguntaba. En el pasado había habido muchas situaciones en que no. Situaciones en las que al expresar sus fantasías, ideas, proyectos o temores había sido descalificada o tachada de “loca”.

¿POR QUÉ O PARA QUÉ EL CIBERIDILIO?

Este comentario nos abre paso a la cuestión del por qué o para qué se produce un ciberidilio. Stephanie Fletcher, en su novela “E-mail: a love story”, apunta que muchos de sus pacientes sumidos en ciberidilios lo eran dentro de la cuarentena y estaban en trance de superar la eufemísticamente llamada “crisis de la mediana edad”.

Según esta autora, las personas que tienen aventuras amorosas a través de la Red las tendrían también por otros medios: se comprarían una moto, cambiarían de look, o harían cualquier cosa que les sirviera para superar su miedo a envejecer o a cambiar su relación matrimonial.

Puede ser, pero en tal caso deberíamos ampliar la lista de crisis vitales en las que los ciberidilios aparecen como un síntoma u amenaza: las crisis adolescentes, sin ir más lejos, resultan ser las más frecuentes, si no las que más fraguan en ciberidilios.

Otro factor interesante a tener en cuenta de este nuevo fenómeno o patología emergente, como se quiera entender, es la connotación legal que ya está presentando. Se discute si se puede considerar adulterio una relación ciberidílica en la que uno o los dos amantes están casados. Hasta la fecha existe una sentencia de divorcio en tal sentido, basada en la premisa de que un ciberidilio constituye adulterio y, por lo tanto, causó un daño irreparable al matrimonio. Sentencia americana, como era de esperar.

Respecto a la consideración psicopatológica del ciberidilio ya hay quien, como el Dr. Ivan Goldberg, psicofarmacólogo de prestigio en New York, ha acuñado el término “Trastorno de adicción a Internet” parodiando originalmente al Item “Otros trastornos de drogodependencia”, descrito en la DSM-IV.

Goldberg sugiere que la adicción a Internet es un síntoma de algún trastorno psicológico oculto. Una vez más caemos en el algoritmo médico para afrontar la naturaleza humana, describiendo sus aristas como si fueran enfermedades. ¿Para cuándo una categoría diagnóstica del tipo "Trastorno maníaco por enamoramiento súbito"; "Trastorno sexual por impulso primaveral"; o "Trastorno Afectivo de estrés postcoito disfuncional"...? Todo es cuestión de esperar.

Otros autores, como la Dra. Kimberly Young, psicóloga directora del Center for On-Line Adicctions en la Universidad de Pitsburg, creen que la adicción a Internet no lo es menos que el alcoholismo o la ludopatía. Tanto Goldberg como Young están de acuerdo en que estas nuevas patologías no desarrollan síndromes de abstinencia físico, pero ”a algunas personas envueltas en ciberidilios, les lleva tanto tiempo que les causa incomodidad o disminución de sus funciones ocupacionales, académicas, laborales, financieras, psicológicas o fisiológicas”. Síntomas característicos de lo que se diagnostica como adicción.

Es de suponer -supongo- que tanto Golberg como Young nunca han debido estar enamorados; o de haberlo estado habrán considerado su estado como una patología adictiva. ¿O no? Otros terapeutas afirman que existen ciertos tipos de personalidad especialmente propensas a caer en ciberidilios. Las personas obsesivas, o con poco control de impulsos, y aquéllas que anteriormente han sido adictas a algo, tienen más probabilidades de ser incapaces de prescindir del módem.

Estadísticamente, parece que son las mujeres de mediana edad y aquellas personas (hombres y mujeres) que se encuentran desocupadas las que tienen mayores posibilidades de verse envueltas en ciberidilios.

Puestos a elucubrar dentro del marco epistemológico psiquiátrico actual, creo que cabría distinguir entre Obsesión y Adicción. Hay una extensa zona oscura entre ambos conceptos, especialmente si hablamos de una conducta en vez de una sustancia. Normalmente, yo utilizaría el término “adicción” para referirme a un problema relacionado con alguna sustancia, y “obsesión” para referirme a un problema intelectual y/o de conducta; es decir, neurótico.

Pero por lo que estamos viendo escrito últimamente, está claro que algunas personas desarrollan cambios reales en la química cerebral en respuesta a ciertas conductas como el juego. ¿Y acaso un proceso de enamoramiento no produce cambios bioquímicos rotundos? Una vez más la eterna e impertinente pregunta dentro de nuestro campo: ¿jugamos porque presentamos ciertos cambios bioquímicos cerebrales? ¿O sufrimos cambios bioquímicos porque jugamos? ¿Me enamoro porque mi cerebro sufre un revolcón monoamínico? ¿O se me ponen los neurotrasmisores de punta porque me enamoro? La cuestión sigue en el aire.

EL "TERCER ENTORNO"

Pero más allá del poco o mucho interés que puede suponer el que hoy escriba aquí sobre un tema tan aparentemente exótico, quiero poner el tema sobre la mesa de reflexión de todos los profesionales implicados en el mundo “psi”, en cuanto colectivo profesional encargado de “detectar” y tratar patologías de la relación humana.

El hecho es que éste, como otros muchos más, es un fenómeno o patología emergente, nueva o como quieran entenderla, frente a la cual tenemos que enfrentarnos y para la cual no disponemos de marco ni mapa epistemológico nuevo. El reto está entonces en desarrollar un nuevo sistema de comprensión/explicación y análisis de las nuevas relaciones que se están desarrollando al albur de las nuevas tecnologías, o intentar meterlas en el lecho de Procusto de nuestros actuales mapas de comprensión. Por ejemplo, creando nuevos itemas DSM-IV que todo describen y nada dicen.

Me decanto por la teorización de Echevarría, quien en su último trabajo “Los señores del aire: Telépolis y el Tercer entorno” desarrolla la idea de que no hay transformaciones tecnológicas profundas sin cambios radicales en la mentalidad social.

Echevarría plantea la metáfora del Tercer Entorno como forma de interpretar y explicar estos cambios profundos que estamos presenciando. Parte de la base de que las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones están posibilitando la emergencia de un nuevo espacio social (Tercer Entorno) que difiere profundamente de los anteriores: Entorno 1 y Entorno 2; es decir, natural y urbano, respectivamente, frente a los cuales el hombre ha desarrollado formas distintas de adaptación y también de enfermar.

Lo que está en juego actualmente es ni más ni menos que la construcción de un nuevo entorno social, una nueva sociedad basada en el prefijo “tele”, distancia. Este proceso morfopoyético, de creación de nuevas formas, está generando cambios en todos los aspectos del humano vivir y también, claro está, del humano enfermar y sufrir.

O lo tenemos en cuenta y empezamos a reflexionar sobre ello, o me temo que nos veremos desbordados por los acontecimientos y, una vez más, desarrollando nuevas categorías diagnósticas, Planes autonómicos, Unidades específicas, Comités de expertos, Masters de nuevas relaciones y demás soluciones habituales para todo aquello que nos pilla a contrapie y sobre lo que nuestro discurso desactualizado y enlatado no puede dar cuenta.

Probablemente no haya por qué discurrir tanto. Ya lo veremos...


LUIS FERRER I BALSEBRE
Médico Psiquiatra

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