miércoles, enero 24, 2007

El cine mexicano celebra la lluvia de opciones al Oscar

• "Vamos a recuperar un pedazo de Estados Unidos", afirma González Iñárritu



NOELIA SASTRE
NUEVA YORK


Si la prensa estadounidense destaca la apuesta de Hollywood por el cine internacional en la 79ª edición de los Oscar, la mexicana describe el éxito de sus nueve compatriotas candidatos como una suerte de venganza tardía. "Vamos a recuperar un pedazo de Estados Unidos para México. Será divertido", ha declarado Alejandro González Iñárritu a los medios de su país.

Los miembros de esa industria tan egocéntrica llamada Hollywood han optado esta vez por cruzar la frontera y reconocer tres historias rodadas fuera de EEUU entre las opciones a mejor película (Babel, The Queen y Cartas desde Iwo Jima). Además, solo una de las cinco nominadas en la categoría de mejor actriz es norteamericana, y tres de los cinco directores que luchan por la estatuilla son asimismo extranjeros.

Pero si ha habido un país triunfador en esta primera criba de los Oscar, ha sido sin duda México. Babel, de González Iñárritu, tiene siete candidaturas. El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, seis. Y Children of men, de Alfonso Cuarón, opta a tres premios. Todo un récord para un país que hasta ahora solo ha conseguido cuatro estatuillas (dos para Anthony Quinn y otras dos por el corto Centinelas del desierto). Un total de 17 nominaciones (incluida la de Fernando Cámara por el sonido de Apocalypto) que igualan a las 17 con nombres mexicanos en toda la historia anterior de los Oscar.

IMPACTO CULTURAL

Por eso el director de Babel lo celebra como una muestra del impacto de su cultura, aunque ni su filme ni los otros dos sean producciones estrictamente mexicanas. "Los mexicanos no solo contribuimos a la economía. Es importante que la sociedad estadounidense empiece a reconocerlo", apunta, recordando que el papel de Adriana Barraza en la película "representa a los millones de latinoamericanos que deben dejar a sus hijos para cuidar a los de otros".

También Guillermo del Toro lo ha descrito como "un momento sin precedentes que hay que celebrar". Su filme, una coproducción entre México y España que costó 19 millones de dólares, ya ha recaudado 10 millones en Estados Unidos y llegará a las 1.000 salas este fin de semana.

El guionista nominado por Babel, Guillermo Arrriaga, que ha presentando en Sundance El búfalo de la noche, la primera película escrita y producida por él mismo tras sus colaboraciones con González Iñárritu, afirma que lo ocurrido es "un hecho histórico" que prueba "el crecimiento" de la industria cinematográfica de su país. Y para Cuarón, "lo más valioso es lo que representa el cine mexicano en el mundo actual".

Pero a pesar de las felicitaciones y los parabienes, el éxito tiene un sabor agridulce en México. Allí, el presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, Pedro Armendáriz, cree que las nominaciones no son un triunfo para el país, sino "un reconocimiento al trabajo de artistas afincados en EEUU y dedicados a buscar otros caminos diferentes al cine que se ha hecho en México".

Jaime Ponce, exprofesor de Iñárritu en la Universidad Iberoamericana, señala que esta lluvia de nominaciones debería servir para que el país apoye las producciones nacionales, aunque duda que el Gobierno tenga al cine en sus pensamientos. Y Raquel Peguero, autora de Humo en los ojos, obra sobre el cine mexicano de los 90, sentencia que las nominaciones de los directores mexicanos constituyen "un fracaso" para la industria nacional. "Son tres emigrantes en Estados Unidos, parte de la fuga de cerebros del cine mexicano, donde prima el amiguismo, la corrupción y la falta de apoyo".

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